Los precios estadounidenses cayeron a principios de semana cuando los precios del petróleo superaron la marca de los 100 dólares el barril. La liquidación se produjo tras una caída de las divisas, con el Dow acercándose a su peor caída semanal en casi un año.
Los futuros vinculados al Dow Jones (YM=F) cayeron un 2%, o más de 800 puntos. Los contratos vinculados al S&P 500 (ES=F) cayeron un 1,7%, mientras que los futuros del Nasdaq 100 (NQ=F) cayeron casi un 1,5%.
Los mercados energéticos son la principal razón del movimiento. Los precios subieron el domingo por la noche cuando la guerra en Irán obligó a los países a recortar la producción, mientras que la ruta marítima del Estrecho de Ormuz estaba cerrada. Kuwait confirmó los recortes de producción pero no especificó la escala, mientras que en Irak se dice que la producción cayó un 70%.
El crudo de referencia US West Texas Intermediate (CL=F) subió un 18% a más de 107 dólares el barril. El crudo internacional Brent (BZ=F) subió un 17% hasta superar los 108 dólares.
Los movimientos estaban previstos para que las acciones siguieran la caída de la semana pasada, en la que el Dow Jones Industrial Average (^DJI) perdió casi un 3%, marcando su mayor caída semanal desde los temores de la administración Trump sobre los aranceles en los mercados en abril de 2025. El S&P 500 (^GSPC) cayó casi un 2%, mientras que el Nasdaid terminó (^1%).
De cara a las noticias económicas internas, los inversores estarán atentos a las lecturas del índice de precios al consumidor del miércoles y del índice de gasto en inversión personal del viernes, aunque ninguno de los dos reflejará la actual caída del petróleo debido a las presiones sobre los precios.
En el lado corporativo, la temporada de resultados continúa y se esperan los resultados de Hewlett Packard Enterprise (HPE) después de la campana de cierre del lunes. Los informes de Oracle (ORCL), Adobe (ADBE) y Dick’s Sports Goods (DKS) están programados para la próxima semana.
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